Más personas de las que se esperaba se inscribieron este año en los planes de seguro médico de la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (ACA, por sus siglas en inglés), a pesar de la fuerte reducción de los subsidios para pagar las primas. Pero esos números no son tan simples: aún queda por verse si mantendrán esa cobertura, ya que sus costos aumentan. Y muchas son reinscripciones de personas que ya tenían planes.
Todo esto es parte del complejo panorama durante el período de inscripción abierta de ACA para 2026. El debate en el Congreso sobre si extender los subsidios mejorados que se otorgaron durante la administración Biden provocó el cierre gubernamental más largo de la historia y centró la atención pública en el aumento de los costos de atención médica y en el problema de quién puede pagarlos.
Los subsidios mejorados, que redujeron el porcentaje del ingreso familiar que se debía pagar por la atención médica y eliminaron el límite de ingresos para calificar, expiraron a fines del año pasado. Como resultado, casi todas las personas que compran cobertura de ACA enfrentaron un aumento en los costos. Para algunos, las primas se duplicaron o incluso más, aunque aún se mantienen subsidios menos generosos.
Muchos expertos esperaban que la inscripción en ACA disminuyera este año, después de alcanzar un récord de 24 millones de inscritos en 2025.
“Si aumentas mucho el precio de algo, la economía nos dice que muchas personas comprarán menos o simplemente no lo comprarán”, dijo Katherine Hempstead, oficial de políticas de la Robert Wood Johnson Foundation.
Lo que hay que ver ahora:
Los números iniciales no son definitivos
La Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO, por sus siglas en inglés) advirtió al Congreso en diciembre de 2024 que si no se renovaban los subsidios mejorados, 2,2 millones de personas perderían su seguro médico en 2026, y esa cifra aumentaría en los años siguientes. Analistas del Wakely Consulting Group también estimaron que millones optarían por no tener seguro este año.
Datos publicados el 28 de enero por funcionarios federales mostraron una disminución de aproximadamente 1.2 millones de inscripciones en comparación con el año anterior, tanto en el mercado federal de cuidadodesalud.gov como en los mercados manejados por los estados. En total, hubo 23 millones de personas inscritas, incluyendo 3.4 millones nuevas en la cobertura de ACA.
En la misma fecha del año pasado, había 24.2 millones de inscritos, con 3.9 millones de nuevos participantes.
Pero hay más detrás de esos números iniciales.
Por un lado, los datos de ambos años se basan en las inscripciones hasta el 15 de enero para el mercado federal, que cerró ese día su periodo de inscripción abierta. En cambio, los datos de los mercados estatales, en la mayoría de los casos, solo incluyen inscripciones hasta el 10 o el 11 de enero, aunque algunos permitieron inscripciones hasta fines de mes. Así que los números no reflejan lo que pudo haber pasado en esos últimos días. ¿Hubo un repunte en las inscripciones en los estados? ¿O, por el contrario, aumentaron las cancelaciones?
Además, los datos iniciales incluyen tanto a personas que se inscribieron por primera vez como a quienes ya tenían cobertura y fueron reinscritos automáticamente para 2026, lo cual plantea otras dudas.
En el caso de los asegurados que fueron reinscritos, los números reales no se conocerán hasta dentro de varias semanas o meses, cuando se sepa cuántos pagaron efectivamente sus primas. Algunos tal vez no prestaron atención a los costos de su reinscripción o esperaban que el Congreso extendiera los subsidios.
Ese es un factor importante a considerar porque las estimaciones de la CBO y de Wakely sobre cuántas personas perderían su seguro se basan en proyecciones de cobertura durante todo el año, no solo en las inscripciones iniciales.
En las próximas semanas, “algunos consumidores podrían darse cuenta de que realmente no pueden pagar las primas y cancelar sus planes, mientras que las aseguradoras también podrían cancelar coberturas por falta de pago”, dijo Pat Kelly, director ejecutivo de Your Health Idaho, el mercado estatal de ACA, durante una llamada con periodistas el 22 de enero.
Grandes diferencias entre los estados
También hay cambios importantes en los otros 19 estados (y el Distrito de Columbia) que administran sus propios mercados, algunos de los cuales han publicado datos más detallados sobre las inscripciones que el gobierno federal.
La mayoría de los estados registró una disminución en la inscripción para 2026 respecto al año anterior, siendo Carolina del Norte el que presentó la mayor caída, con una reducción del 22%, según datos federales.
En unos pocos estados —incluidos Nuevo México, Texas, California y Maryland—, además del Distrito de Columbia, aumentó el número de personas que eligieron planes de ACA.
El mayor incremento se dio en Nuevo México, con un aumento cercano al 14% en las personas que seleccionaron planes. En los otros estados y en Washington, D.C., los aumentos fueron de un solo dígito.
Nuevo México, de manera particular, usó fondos estatales para compensar por completo la pérdida de los subsidios federales mejorados para todos los consumidores. Otros estados, como California, Colorado, Maryland y Washington, usaron fondos estatales para ayudar a algunos inscritos.
La Red de Mercados Estatales (State Marketplace Network), un colectivo de 22 mercados estatales apoyado por la Academia Nacional de Políticas Estatales de Salud, dijo que las cifras iniciales de inscripción son preocupantes. Comparado con el mismo período del año anterior, las cancelaciones de planes aumentaron 83% en Colorado, las bajas se cuadruplicaron en Idaho y se duplicaron en Virginia.
Las nuevas inscripciones bajaron 32% en California respecto al mismo período del año pasado, según datos estatales. En Pennsylvania, personas de 55 a 64 años —el grupo con las primas más altas— y adultos jóvenes de 26 a 34 años están cancelando su cobertura en mayor proporción que otros grupos de edad, según datos del estado.
“Estamos viendo tasas mucho más altas de personas que abandonan su cobertura”, señaló Devon Trolley, director ejecutivo de la Autoridad del Intercambio de Seguros de Salud de Pennsylvania (Pennsylvania Health Insurance Exchange Authority). “En los últimos dos meses tuvimos 70.000 bajas, desde personas que se jubilaron anticipadamente hasta pequeños empresarios y agricultores que no saben cómo llegar a fin de mes”.
Algunos republicanos atribuyen esta disminución a medidas contra el fraude respaldadas por la administración Trump, que incluyeron cambios regulatorios y legislativos.
Aunque algunas de esas acciones fueron frenadas por un tribunal federal y no han entrado en vigencia, críticos de ACA —algunos de los cuales han publicado estimaciones controversiales sobre millones de personas que habrían sido inscritas de manera inapropiada— dicen que esas medidas explican la baja. Previamente habían culpado a los subsidios mejorados de fomentar inscripciones no autorizadas o cambios de plan motivados por comisiones de corredores de seguros.
No obstante, los estados que administran sus propios mercados de ACA informaron que había muy pocos o ningún caso de cambios no autorizados. A diferencia del mercado federal, las plataformas estatales aplican controles adicionales para evitar que los corredores accedan a la cobertura de los consumidores sin autorización.
Entre quienes no regresaron al mercado, la razón principal es el costo, dijo Mila Kofman, directora ejecutiva de la Autoridad del Intercambio de Beneficios de Salud de DC (DC Health Benefit Exchange Authority), que administra el mercado de ACA en el distrito.
“Cuando analizamos quiénes son estas personas, vemos que la mitad son pequeños empresarios”, dijo Kofman. “No se trata de personas que estén cometiendo fraude”.
Primas más bajas, deducibles más altos
En lugar de quedarse con la reinscripción automática, muchos asegurados en distintos estados optaron por cambiarse a planes “Bronce”, que tienen primas más bajas pero deducibles más altas que los planes Plata, Oro o Platino.
California reportó que el 73% de los miembros que renovaron y cambiaron de plan eligieron uno bronce, en comparación con solo el 27% en el mismo período del año pasado, según la Red de Mercados Estatales. En Maine, los planes Bronce ahora representan casi el 60% de todas las pólizas compradas.
“Las personas tienen que ver qué se ajusta a su presupuesto mensual y buscar primas más bajas”, dijo Stacey Pogue, investigadora sénior del Centro para Reformas del Seguro de Salud de la Universidad de Georgetown. “Algunos cruzan los dedos esperando no tener que usar el deducible”.
En promedio, los planes Bronce tienen un deducible anual de $7.500. Todos los planes de ACA están obligados a cubrir ciertos servicios preventivos —como algunas vacunas, pruebas de detección de cáncer y otros exámenes— sin copago ni deducible, pero la mayoría de los demás servicios se cubren solo después de cumplir con el deducible anual.
Los deducibles altos pueden hacer que algunos pacientes eviten buscar atención médica, señaló Hempstead.
“Tienen miedo de usar su cobertura”, dijo. “Pueden posponer algo hasta que se vuelve más grave”.
Agregó que los proveedores médicos, incluidos hospitales y doctores, se están preparando para un aumento de pacientes asegurados que no pueden pagar sus deducibles.
“Todos anticipan que los hospitales tendrán que dar más atención caritativa, lo cual afectará sus finanzas y podría obligarlos a despedir personal, cerrar o reducir servicios”, dijo.
¿Tienes dificultades para pagar tu seguro médico? ¿Has decidido renunciar a la cobertura Haz clic aquí para contactar a KFF Health News y compartir tu historia.
KFF Health News is a national newsroom that produces in-depth journalism about health issues and is one of the core operating programs at KFF—an independent source of health policy research, polling, and journalism. Learn more about KFF.
USE OUR CONTENT
This story can be republished for free (details).







